¡GOLPE DE ESTADO, YA!

10/02/2016

Imagino como deberían sentirse nuestros padres cuando en el 75 murió  Franco y empezó la transición. ¿Os imagináis?. Políticos con la corbata floja, en mangas de camisa, con el pelo largo y barba de dos días. La cosa iba en serio, y para nada iba a ser fácil (veníamos de donde veníamos). Pero que momento más apasionante para hacer política, ¿no?.

Gente joven, con ideas,  con unas ganas y una ilusión de la hostia. Y con un objetivo claro: cambiarle la cara, y también el mecanismo, a esa España cañí, cutre y antigua (de antigualla) que heredaban de la dictadura.
Por nombrar a algunos, Adolfo Suárez, quien con mucha astucia y mano izquierda lideró el proceso. Felipe González, con su lookazo progre y discurso inteligente (que por lo que se ve ha abandonado ya hace tiempo). Manuel Fraga, que aunque viniendo del franquismo, creo supo  respaldar el proceso. O mi favorito (y que conste que no soy comunista), Santiago Carrillo, el más mayor, pero el que aun y llevando traje, era el más joven y osado de todos. Nombro también al rey Juan Carlos, al que no le perdonaré nunca que mate osos y elefantes, pero que también se lo curró, presentando España al mundo como un país en donde además de playa, faralaes, sol y toros, había muchas  cosas más. Destacar también su intervención para parar un golpe de estado que nos hubiera hecho mucha pupa.

Hablando de golpes de estado, nos hace falta uno pero ya. ¡Y de los gordos!.

¡Ojo! Un golpe de estado político, que no militar. Los años han pasado y toda esa energía revolucionaria ha quedado en casi nada. La clase política vive en el completo aburguesamiento. La vocación no se intuye por ninguna parte y por lo que parece, y sin entrar en el tema de la corrupción, dedicarse a la política es, más que otra cosa,  una cuestión de negocio.

Ahora os toca a vosotros, los González, los Carrillos,  los Suárez e incluso Borbones del siglo 21. Políticos jóvenes, otra vez en mangas de camisa (pero no por pose, sino por idiosincrasia). Discursos inteligentes, coherentes, atrevidos (bueno, menos en la parte derechosa del asunto,  en donde por lo que parece sus jóvenes representantes siguen al dedillo las pautas de un discurso político “de catálogo”,  ya obsoleto, diría que casi jurásico).

Os veo en la tele y me lo creo. Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Carme Chacón, Oriol Junqueras, Cristina Cifuentes, Ada Colau, incluso Soraya Sáenz de Santamaría (los marrones que se come la pobre intentando justificar los continuos  trapicheos y cagadas  de su partido). Veo actitud, convicción, ganas de las de verdad. Veo a gente preparada y con las ideas claras (personalmente, siempre he creído mucho más en las personas que en la ideología que representan).

Ahora os toca a vosotros. La oportunidad de cambiarle la cara, pero sobre todo el mecanismo a España, está en vuestras manos. Desde luego el momento y el proyecto son jodidos, pero muy  ilusionante, ¡menudo reto!. Pues esa ilusión nos la tenéis que contagiar a los demás.  Sois jóvenes, intrépidos. No nos falléis porque el mundo va pa’lante (lo se porque viajo mucho y lo veo/vivo en primera persona) y no queremos quedarnos atrás.

Pactad con gente que valga la pena, por encima de sus ideologías. La caspa y la chusma política, fuera. Aquí ya no hay sitio para corruptos, zafios, políticos chulescos y engreídos, personajillos de tres al cuarto   faltos de cualquier preparación y ética. Ahora es el momento. El momento de dar el golpe. El momento de presentar batalla a la mediocridad. ¡Abajo la España de los Dones (Dones de Don…., que no Donés, eh?)¡!Abajo la España del Lazarillo de Tormes!. Con valentía (el mundo es de los valientes),  decisión y sobretodo, ilusión. Tenéis que arriesgaros, sin miedo a cagarla. ¿Espacio para moderación y la prudencia?. Ahora no lo hay.

Y por favor, sin perder el tiempo. Hay muchas cosas buenas por hacer y tenéis que poneros a  trabajar cuanto antes. Y cuanto antes es ¡ya!.

¡Qué se sienten, coño!.  No, no, al revés, a levantarse toca.